Espectacular, sensacional, opulente, enorme son epítetos para describir Noheda y se han utilizado desde el mismo momento en que se iniciaron las intervenciones arqueológicas en 2005. Como no puede ser de otra manera, Sabine Panzram los utiliza en el prefacio (Vorwort, pp. 5-7) que abre el volumen y que firma en nombre de los editores. No hay ningún género de duda en afirmar que la villa de Noheda es uno de los grandes hallazgos de la arqueología del siglo XXI y, aun si su investigador, Miguel Ángel Valero Tévar, no ha dejado de publicar los resultados, con esta obra se ofrece por primera vez una reflexión coral sobre esta villa y el contexto hispánico.
El volumen inaugura la nueva serie Iberica Selecta, Die Iberische Halbinsel bis 1000 n. Chr., que promete convertirse en una fuente primordial para la publicación del conocimiento y reflexiones sobre problemas históricos y arqueológicos de la Antigüedad peninsular, desde la expansión de Roma hasta el año 1000. Desde que, en 2011, Sabine Panzram y Markus Trunk crearan la red Toletum (www.toletum-network.com) y sus reuniones anuales sobre diferentes temas que tienen lugar en la Aby Warburg-Haus de la Universidad de Hamburgo, los resultados se han ido publicando en diferentes editoriales. Ahora con esta serie Iberica Selecta y con el compromiso de la reputada editorial estutgardiense Franz Steiner, no cabe duda de que la difusión de la investigación hispánica está bien asegurada.
El libro editado por Sabine Panzram, Achim Arbeiter, Markus Trunk y Felix Teichner, tal como su título indica, Noheda. Überschwang der Bilder und hispanisch-spätantike Villenkultur / La opulencia de las imágenes y las grandes villae de la Hispania tardoantigua, centra su atención en Noheda y la exuberancia de la iconografía teniendo en cuenta el contexto, cultural dice en alemán, es decir, cómo se conjugan los resultados con el conocimiento que se tiene a día de hoy de las grandes villae de la Antigüedad tardía hispánica. Para ello se han establecido tres grandes bloques, con sus correspondientes capítulos, que se desmenuzan a continuación y que, sin pretender la exhaustividad, sí recalcan algunas cuestiones que son, a mi parecer, importantes.
Los trabajos del primer bloque están reunidos bajo el epígrafe: “Der historische Kontext und die Villa von Noheda” (El contexto histórico y la villa de Noheda). El bloque abre con el texto de Sabine Panzram, “Die hispanisch-spätantiken Villen. Kontext, Forschungsstand, Perspektiven” (pp. 15-44), que proporciona el contexto histórico en el que tiene lugar la villa y su explotación y cuáles son las perspectivas de la investigación desde una óptica interdisciplinar y diacrónica. A partir de Tarraco y la villa de Els Munts, con Caius Valerius Avitus y su esposa Faustina como propietarios a mediados de siglo II d. C., Panzram analiza la importancia de las élites locales. De forma perspicaz enlaza con los cambios de la producción agraria (especialmente vino y aceite) que se vio incrementada en el siglo II d. C. en las diferentes regiones peninsulares, incidiendo en la Bética, y el resultado que esto tuvo en el siglo IV cuando en los grandes dominios se observa una ‘explosión’ arquitectónica, a la vez que un retorno a la cultura clásica, ilustrado de forma evidente en los repertorios musivos y la adopción del modelo arquitectónico itálico compacto con atrio o peristilo. Y es importante recalcar las menciones que hace Panzram respecto a la inestabilidad política y militar de siglo III d. C. y sus posibles efectos en las explotaciones rurales. No obstante, las bases establecidas a inicios de la Antigüedad tardía no se verán modificadas hasta el siglo VI, momento en que se transformaron algunos espacios originarios en pos de otras funciones, en general relativas a la producción o incluso, en algunos casos, reconvirtiéndolos como áreas funerarias. A lo largo de todo el texto se utilizan los ejemplos destacados, o no tan destacados, de las villae conocidas en el territorio hispánico, jalonando las fuentes textuales ad hoc, lo que configura una visión de los problemas muy ajustada. Quiero poner énfasis en las ilustraciones (mapas) utilizadas por Panzram, especialmente en la fig. 4, con la mayoría de villae conocidas, que es fruto de un trabajo minucioso y extenso que preparamos dentro del Proyecto ATLAS y partiendo del mapa que había preparado para la publicación de hace ya unos años (Ripoll, 2018Ripoll, G. (2018). “Aristocratic residences in Late Antique Hispania”. En: Marzano, A. y Métraux, G. P. R. (Eds.), Roman Villas in the Mediterranean Basin: Late Republic to Late Antiquity. Nueva York: Cambridge University Press, pp. 426-452.), ahora puesto al día y con todos los lugares georreferenciados. Un instrumento de absoluta utilidad que permitirá ir actualizándolo.
Con la voluntad de los editores del volumen de poner en contexto la villa de Noheda, se incluye en este apartado el texto de Dominik Kloss, “Villenlandschaften des spät- und nachrömischen Westens. Schlaglichter auf Gallien, Nordafrika und Italien (3. bis 6. Jh.)” (pp. 45-79) que se centra en lo que es la realidad de las villae en el Occidente mediterráneo (Galia, África e Italia) imbricando los resultados del análisis arqueológico y textual respecto a lo que es el paisaje rural y las aglomeraciones urbanas o periurbanas, sin olvidar la importancia que tuvo el cristianismo.
Sigue el capítulo de Juan Manuel Abascal Palazón, “De la piedra al mosaico. El cambio de los hábitos epigráficos en la Hispania rural tardorromana” (pp. 81-104). El título lo dice todo: cómo se vehiculó el hábito epigráfico en los ámbitos rurales de Hispania en los siglos V y VI, teniendo en cuenta, a pesar de las dificultades respecto a la datación, los cambios en la producción epigráfica a lo largo del siglo III y la epigrafía funeraria cristiana de siglo IV. El artículo de Juan Manuel Abascal, rico y denso, no deja indiferente y es necesario tenerlo en cuenta al tratar sobre la cultura de los propietarios, algo que preocupa a la mayoría de investigadore/as y que es patente en el conjunto de capítulos que componen este volumen.
A continuación, se encuentra el texto de Javier Arce, “La villa romana de Noheda (prov. Cuenca) en Hispania. Significado y contexto histórico” (pp. 105-116). El planteamiento de Arce es una inteligente reflexión sobre la iconografía y la cultura de los propietarios. Responde de forma clara a lo que son las preocupaciones fundamentales del autor y que, de una manera u otra, son recurrentes como hilo conductor de su obra (Ripoll, e. p.Ripoll, G. (en prensa). Antigüedad tardía. Análisis de la disciplina con Javier Arce, con prefacio de S. Panzram. Madrid: Ediciones Marcial Pons Historia.). Me refiero al qué, al cuándo y al quién. En este caso va más allá y pone de relieve la importancia que tuvieron las mujeres, las dominae, como grandes terratenientes, y la posible exposición de la fémina en la iconografía y su ofrecimiento al propietario/marido. Sin afirmarlo con rotundidad, sí se lee entre líneas, la posibilidad que fuese la mujer de Theudis, o el propio Theudis, el propietario de Noheda, si los mosaicos fuesen de inicios de siglo VI; no obstante, si son de finales del siglo IV, podrían ser del entorno, officium, de Macrobius, vicarius (399) o cualquier rico honestior.
Tras los capítulos que conforman el bloque inicial, se entra ya en “Noheda. Der Überschwang der Bilder”, es decir en lo que significa la opulencia de las imágenes. El primer texto, el de Miguel Ángel Valero Tévar, “Noheda: la sala triclinar y su mosaico, Compendio arqueológico e iconográfico” (pp. 119-152), se centra en la presentación y estudio de la sala triconque y el mosaico. No podía ser de otra manera. El conjunto analizado es el que hace que Noheda sea considerada espectacular, sensacional, opulente, enorme, etcétera, como decía al inicio de estas líneas. La sala triconque de 290,64 m², precedida por un vestíbulo rectangular rematado por exedras (que no un narthex), está toda ella pavimentada con mosaico cuya iconografía responde a diferentes temáticas, en su mayoría escenas figuradas. Presenta en el centro un estanque o fuente y los muros revestidos de pinturas y en las partes bajas placas de mármol y estuvo decorada con esculturas de diversa procedencia. Es interesante resaltar el estudio cuantitativo y cualitativo de los 4 millones de teselas que se podría utilizar para conocer la mano de obra, el tiempo de ejecución, así como el coste. Es importante enfatizar la trascendencia de la figura 5 donde se presentan hasta 39 casos de edificios triconques conocidos en todo el ámbito imperial, todos ellos a la misma escala, algo que pone de relieve la significación de este tipo de arquitectura en la Antigüedad tardía y más todavía si asumimos que muchos de ellos tuvieron la función de stibadium, el comedor por excelencia en este período, que requería una organización lobulada alrededor de un centro (Ripoll, 2018Ripoll, G. (2018). “Aristocratic residences in Late Antique Hispania”. En: Marzano, A. y Métraux, G. P. R. (Eds.), Roman Villas in the Mediterranean Basin: Late Republic to Late Antiquity. Nueva York: Cambridge University Press, pp. 426-452., pp. 436-438). En ese sentido, la posibilidad de ver las canalizaciones, entradas y salidas de aguas, permitiría corroborar su uso como stibadium. Cabe resaltar también el aparato crítico reunido en el elenco bibliográfico que acompaña al texto, de gran interés para seguir de forma meticulosa los avances en las intervenciones e interpretaciones de la villa de Noheda, de la mano de quien mejor la conoce, M. Á. Valero.
Sigue el capítulo de Nuria Huete-Alcocer y Miguel Ángel Valero Tévar, “La difusión turística de Noheda, De lo local a lo global: análisis de los primeros pasos para la divulgación sostenible de un yacimiento” (pp. 153-179). Es laudable que se haya incluido este texto en un volumen como el que aquí se presenta, algo poco habitual pero necesario. La autora y autor proporcionan una reflexión y análisis del turismo cultural, el patrimonio y el desarrollo económico a partir del hallazgo de Noheda que se erige como motor de la Alcarria conquense que forma parte de esa España vaciada, despoblada. El texto recorre cuáles han sido los pasos y los instrumentos para hacer llegar al conjunto de la sociedad, en todas las franjas de edad, los avances científicos debidos a la arqueología de Noheda. Queda claro que la gestión impecable para conseguir los objetivos ‒dinamizar la comarca, dar a conocer Noheda sin rebajar el contenido científico, devolver a la sociedad lo que es suyo, el patrimonio‒ ha dado sus resultados y se puede tomar como modelo en la gestión del turismo cultural para otros yacimientos arqueológicos.
El texto de Luz Neira Jiménez, lleva por título “A propósito de Noheda. Los mosaicos de las villae romanas tardoantiguas de Hispania como fuente documental para el estudio de las élites en la Antigüedad tardía” (pp. 181-223). El análisis de la autora, que parte del estudio publicado hace unos años (Neira, 2020Neira Jiménez, L. (2020). “Los mosaicos de las villae bajoimperiales de Hispania. Reflexiones sobre algunos conjuntos de la Baetica, la Tarraconensis y la Carthaginensis”. En: Martínez, R., Nogales, T. y Rodà, I. (Coords.), Actas del Congreso Internacional Las villas romanas bajoimperiales de Hispania. Palencia: Diputación Provincial de Palencia, pp. 367-382.), recurre a los programas iconográficos, casi todos figurados y/o de tipo mitológico, utilizados por los propietarios de las villae de finales de siglo IV con el doble propósito de, por un lado, concatenar los porqués de esos programas, por otro, evaluar el grado cultural de los comanditarios, asumiendo desde buen principio que los mosaicos de las villae pueden ser tomados como sinónimo de élites, es decir establecer una lectura iconológica del conjunto. Los casos de estudio, además de Noheda, claro está, son numerosos, pero quiero destacar uno en concreto, el de Bell-lloch (en el suburbium gerundense). El propietario, Cecilianus, preside unos ludi circenses, con la cuadriga vencedora de Calimorfus, el auriga, y su caballo Patinicus, y dos paneles con Marte y Rea Silvia que aluden a la fundación de Roma y el origen mismo de los juegos, en relación a un mosaico con la representación de Belerofonte y Pegasus (Darder y Ripoll, 2000Darder, M. y Ripoll, G. (2000). “Calimorfus (est) Patinicus. La cuádriga vencedora del mosaico circense de Bell-lloc (Gerona)”. En: Prévôt, F. (Ed.), Romanité et cité chrétienne, permanences et mutations, intégration et exclusion du Ier au VIe siècle, Mélanges en l’honneur d’Yvette Duval. París: De Boccard, pp. 127-139.).
También afronta las cuestiones mitológicas el artículo de Susanne Muth, “Zwischen Einzigartigkeit, Konventionalität und Kreativität. Die mythologischen Mosaikbilder von Pelops und Paris in der Villa von Noheda im Kontext der spätantiken Wohnarchitektur” (pp. 225-255). El texto aborda los mosaicos de Pelops e Hipodamia y Paris y Helena de la sala triconque de Noheda insertándolos en el contexto general de la arquitectura doméstica, tanto de villae como de domus, intentando responder a una serie de preguntas que apelan de manera directa a la funcionalidad del espacio y a la definición y organización visual del mismo. El estudio pone énfasis en lo que es común en los ambientes tardíos, pero también en las diferencias y singularidades que convierten a Noheda en un ejemplo único, dada la amplitud del espacio que permite una mayor selección de escenas con un alto potencial narrativo.
En el siguiente capítulo se pasa ya a lo que es la decoración escultórica, que no musiva, de la villa de Noheda. José Miguel Noguera Celdrán y Miguel Ángel Valero Tévar, “La villa de Noheda y las producciones escultóricas de Afrodisias en las villas tardías de Hispania” (pp. 257-296), presentan una selección de materiales escultóricos de Noheda que sirve para reflexionar sobre la decoración y la procedencia de los mármoles, especialmente los de las canteras de Göktepe, no lejos de la antigua Aphrodisias, algo que tiene suma importancia en cuanto a las vías comerciales al menos hasta entrado el siglo VI y sobre lo que ya se llamó la atención (Ripoll, 2018Ripoll, G. (2018). “Aristocratic residences in Late Antique Hispania”. En: Marzano, A. y Métraux, G. P. R. (Eds.), Roman Villas in the Mediterranean Basin: Late Republic to Late Antiquity. Nueva York: Cambridge University Press, pp. 426-452., pp. 441-443; 2021Ripoll, G. (2021). “La sculpture de l’Antiquité tardive et du haut Moyen Âge en péninsule Ibérique, une révision nécessaire”. Les Cahiers de l’École du Louvre, 17. 10.4000/cel.19054, pp. 17-18). La selección presentada en el catálogo no incluye el contexto arqueológico en el que se ha producido el hallazgo, y es algo que sería interesante anotar, como se ha hecho recientemente para el estudio de la villa de El Salar (Loza Asuaga et al., 2021Loza Azuaga, M. L., Beltrán Fortes, J., Román Punzón, J. M., Ruiz Montes, P., Moreno Alcaide, M. y Fernández García, M. I. (2021). “La villa romana de Salar (Granada). El programa escultórico en contexto arqueológico”. Archivo Español de Arqueología 94, e20. 10.3989/aespa.094.021.20), conjunto, por otro lado, demasiadas veces obviado, tanto en lo que respecta a su arquitectura como a su decoración musiva. Es el contexto el que permite ir más allá en la interpretación, dado que no es lo mismo que se trate de una ocultación debida con toda probabilidad al momento de la amortización, como es el caso de Quinta das Longas, similar al de la villa de Els Munts (Remolà, ed., 2022Remolà, J. A. (Ed.) (2022). Vil·la romana dels Munts (Tarraco). Tarragona-Barcelona: Departament de Cultura, Generalitat de Catalunya-Museu Nacional Arqueològic de Tarragona. Disponible en: https://recercat.cat//handle/2072/532737, con tres textos importantes: Koppel; Ruiz Rodríguez; Gutiérrez García-Moreno, A. y Laura Galán Palomares), de esculturas exhibidas para ser vendidas, como en Valdetorres del Jarama (Arce, 1993Arce, J. (1993). “Mercados rurales (nundinae) en la Hispania tardorromana”. En: Padró, J., Prevosti, M., Roca, M. y Sanmartí, J. (Eds.), Homenatge a M. Tarradell. Barcelona: Estudis Universitaris Catalans XXIX, Curial Edicions Catalanes, pp. 867-871.) o de lo que es la decoración de la propia villa en uso, como en Noheda. Los estudios arqueométricos que se van implementando cada vez más, son una herramienta de extrema utilidad para conocer las procedencias de los materiales y concretar las fuentes de aprovisionamiento y rutas comerciales en activo durante la Antigüedad tardía.
El estudio más detallado de la decoración musiva y escultórica de Noheda da paso a una contextualización general de las grandes villae de la Antigüedad tardía en la península ibérica: “Die großen villae im spätantiken Hispanien”. Abre este gran apartado el texto de Isabel Rodà de Llanza, “La villa de La Olmeda y las villas tardías del norte de Hispania” (pp. 299-339). Se trata de una revisión rápida ‒no puede ser de otra manera dada la extensión geográfica seleccionada, el norte hispánico y el área mediterránea septentrional (valles del Duero y del Ebro y Cantabria)‒ que atañe a la historiografía de los propios yacimientos y, no tanto, a los problemas de interpretación de las villae y sus pavimentos musivos.
El trabajo que presenta Virginia García-Entero, “Wechselnde Niederlassungen in der archäologischen Liegenschaft Santa María de Abajo (Carranque, Toledo) von der römischen bis zur islamischen Epoche. Fünfzehn Jahre Forschung” (pp. 341-358), es un estado de la cuestión necesario dada la intensa actividad arqueológica y de revisión que se ha llevado a cabo en la villa de Carranque en los últimos quince años (desde 2004), después de las primeras intervenciones que tuvieron lugar entre 1986 y 2003. El análisis realizado en profundidad por el nuevo equipo que se ha hecho cargo del yacimiento, capitaneado por la autora del texto, se ha centrado en objetivar la funcionalidad de algunas construcciones, incluidos los espacios de representación y los productivos, en establecer una secuenciación estratigráfica y cronológica del lugar desde la Antigüedad tardía hasta época emiral, teniendo en cuenta también los materiales de las antiguas excavaciones que no han sido publicados, y en aplicar todas las técnicas analíticas necesarias, como son las dataciones radiocarbónicas y los análisis arqueométricos de los mármoles, con el fin de acotar las cronologías, contextualizar la villa en sí misma y sus contactos comerciales y caracterizar cada uno de los edificios y ocupaciones que componen el magno conjunto de Carranque.
El hallazgo de un carmen epigráfico, de finales de siglo VII, procedente de Arisgotas que fue publicado por Isabel Velázquez y Luis Balmaseda (2005Velázquez, I. y Balmaseda, L. (2005). “Una oración poética en una nueva inscripción del siglo VII (Los Hitos, Arisgotas, Toledo)”. En: Díaz y Díaz, M. C. y Díaz de Bustamante, J. M. (Eds.), Poesía latina medieval (siglos V-XV). Actas del IV Congreso del “Internationales Mittellateinerkomitee”, Santiago de Compostela, 2002. Florencia: Sismel, Edizioni del Galluzzo, pp. 137-149.), y los primeros sondeos arqueológicos, pusieron sobre aviso de la importancia del lugar de Los Hitos y desde entonces se han ido sucediendo las intervenciones arqueológicas y publicaciones sobre este yacimiento tan singular. El texto de Jorge Morín de Pablos e Isabel Sánchez Ramos, “Los Hitos (Arisgotas, Toledo). Una uillula de época visigoda” (pp. 359-381) pone de relieve los trabajos de prospección y excavación que se han realizado y las conclusiones preliminares. Su propuesta es que la serie de construcciones que conforman el conjunto edilicio, tuvo que estar, inevitablemente, en relación con un personaje de la corte toledana porque incluye espacios de variada función como son el almacenaje producto de la explotación, residencia y recepción del propietario, así como un edificio eclesiástico y un área funeraria con cerca 40 sepulturas. Una villula dicen los autores, por utilizar el vocabulario habitual en los textos de siglo VII (Isla, 2001Isla, A. (2001). “Villa, villula y castellum. Problemas de terminología rural en época visigoda”. Arqueología y Territorio medieval 8, 9-19.), descartando las primeras hipótesis que lo consideraban un monasterio o incluso un martyrium y matizando la secuencia cronológica entre mediados de los siglos VI y VII. El cuerpo principal del conjunto edilicio, un espacio rectangular organizado en tres salas dotado de contrafuertes en el exterior y a dos alturas, no deja de ser una construcción de gran envergadura calificada como ‘panteón nobiliario’ que fue utilizado, en un momento posterior, como área funeraria organizada alrededor de una sepultura privilegiada y que da acceso al edificio eclesiástico, situado al sur, dotado también de sepulturas y pequeños mausoleos. Este edificio, tal como señalan los autores, es cercano al de Santa María del Naranco en Oviedo, tanto constructiva como metrológicamente, algo que no es baladí en el estudio de la arquitectura de época visigoda y su posible continuidad en la ovetense posterior. La prosecución de las intervenciones es necesaria para poder dar respuesta a las numerosas preguntas que plantea este singular asentamiento.
Sigue a continuación, el muy extenso texto de Sonia Gutiérrez Lloret y Empar Juan Navarro, “Pla de Nadal (Riba-roja, Valencia): entre la arqueología y el relato. Una revisión crítica de los datos arqueológicos” (pp. 383-452), que propone un examen minucioso de los resultados publicados sobre Pla de Nadal, un viaje que revela las luces y sombras de la investigación y la imposibilidad de dar respuesta a muchas cuestiones. Los análisis detallados de la estructura, de los elementos decorativos y arquitectónicos y de las explicaciones histórico-arqueológicas, revierten las lecturas realizadas hasta el momento, o mejor, claman a la necesidad de tener en cuenta los datos arqueológicos, estratigráficos que se exponen, con el fin de objetivar las propuestas interpretativas que han pasado a ocupar el primer plano del debate sobre el yacimiento. Tras la exposición exhaustiva de todos los pros y contras, el/la lector/a se queda, en cierta manera, con las ganas de saber cuál es la posible hipótesis que consideran las autoras como más ajustada. Ambas forman un excelente tándem que, a mi modo de ver, tras el estudio planteado y los datos aportados, les da pie a formular una posible respuesta, tanto en lo que respecta al edificio, a su construcción, como al propietario. ¡Quizá deberemos esperar un segundo texto! Un detalle que no ayuda es el planteamiento de las ilustraciones que acompañan al texto, la caja imprimible de la publicación dificulta las figuras que acumulan varias imágenes. Insisto en ello porque hay una serie de argumentos de estratigrafía y localización de material escultórico que son difíciles de seguir con la reproducción que se hace del material gráfico, aun siendo de calidad. En todo caso, el texto de Gutiérrez y Juan debe ser tenido en cuenta a partir de ahora porque plantea toda una serie de argumentos, sobre todo estratigráficos y arquitectónicos, que no pueden obviarse.
A finales de siglo XX, salió a la luz, debido a las obras de la estación de alta velocidad en Córdoba, uno de los conjuntos arquitectónicos más notables de la arqueología de la Antigüedad tardía peninsular que ha sido objeto de discusión respecto a su cronología y función. Achim Arbeiter, “Der Cercadilla-Palast im suburbium der Stadt Corduba” (pp. 453-473), entra de lleno en el problema, desmenuzándolo y discutiendo, de forma especial, la ubicación del conjunto episcopal en este lugar, algo que ha sido propuesto y que Arbeiter no corrobora.
El último texto de este apartado sobre las grandes villae hispánicas y que además cierra el conjunto de textos presentados en el volumen, es el de Rafael Blanco-Guzmán, “Las grandes almunias omeyas en la periferia de Córdoba. Del legado preislámico al Califato Omeya (ss. VIII–X)” (pp. 475-506), que aborda un problema de gran interés como es el de los procesos de transformación de las explotaciones en almunias, en este caso en la periferia de la Córdoba islámica, resaltando los grandes cambios que se produjeron, tanto a nivel arquitectónico, como económico. El análisis propuesto por Blanco-Guzmán es un ejercicio importante para comprender las mutaciones de lo que significó el proceso de islamización desde la perspectiva de la longue durée, porque permite objetivar cuáles son los elementos de continuidad, cuáles los de transformación y aquellos que constatan la innovación.
Cierran el volumen dos instrumentos de gran utilidad. Por un lado, el “Abbildungsverzeichnis” (pp. 507-519), importante porque ahí constan los créditos completos de la autoría de todo el aparato gráfico del volumen, algo para nada menor en esta obra. Seguido del índice, “Orts-, Personen- und Sachregister” (pp. 521-533), útil para hacer búsquedas precisas dentro del libro.
Por último, que la editorial Franz Steiner asuma esta serie dedicada a Hispania es una muy buena noticia para la historia y arqueología peninsulares y que lo haga con este volumen consagrado a Noheda y las villae de la Antigüedad tardía es la muestra de la voluntad del consejo editor de la serie y de los editores del volumen por significar este periodo. Incitamos a lectores y lectoras a bucear en la publicación y congratulamos a los editores por el trabajo realizado. Solo cabe augurar que al número 1 de Iberica Selecta le sigan otros muchos.